Música

Variación 27. Leonore y Fidelio

Monserrat Pérez explica el proceso de composición de la primera ópera de Beethoven: Leonore, obra que representa los ideas de la Revolución francesa con un personaje femenino que se disfraza de hombre para rescatar a su marido Fidelio. La obra pasó por muchas modificaciones y versiones debido a cambios políticos y opiniones de terceros, pero la versión final contiene el valor de la justicia y la libertad.

“Desfallezco, el hambre me ha debilitado. Una luz débil alumbra mi cueva, hay dos hombres, no dejan de cavar… En el fondo son buenos, me han dejado beber el vino que traían consigo. El más joven tiene un rostro celestial… quizá sea un ángel que ha venido a liberarme de esta prisión”.

La Terreur –el Terror– fue un periodo posterior a la Revolución francesa donde monarcas y antirrevolucionarios fueron brutalmente sentenciados. El escritor Jean-Nicolas Bouilly, quien fungió como juez en algunos de tales casos, encontró entre ellos material suficiente para elaborar su Léonore, ou l’amour conjugal (1795). Situada en la España del siglo XVI, la obra relata la hazaña de una mujer que se hace pasar por hombre para poder liberar a Florestán –su marido–, apresado por cuestiones políticas. En 1798 el libreto sería musicalizado como ópera por su amigo, el compositor Pierre Gaveaux, que logró gran éxito en París.

En 1803 un periódico vienés anunció que Ludwig van Beethoven trabajaba en su primera ópera cuyo libreto adaptado al alemán estaba a cargo Joseph Ferdinand Sonnleithner. Dos años después se confirmó que se trataba de Leonore. Pero tropiezos y modificaciones a la partitura –en su mayoría debidos a dificultades técnicas enfrentadas por los cantantes– retrasaron el estreno, previsto para la primavera de 1805, al otoño de aquel año en que el ejército napoleónico tomó Viena, por lo que la première pasó desapercibida. Curiosamente, la primera versión –precedida de la hoy denominada obertura Leonora II– perseguía los ideales revolucionarios franceses, e incluso había sido concebida como un Singspiel, género alemán cercano a la opéra-comique francesa, es decir, tenía diálogos hablados, no entonados, entre sus arias y demás números musicales.

Tras el fracaso de aquella presentación, Beethoven asistió a la casa del príncipe Lichnowsky. En esa reunión recibió comentarios que resultaron en varios “ajustes” a la ópera, entre ellos reducir a dos los tres actos originales. La renovada Leonorese presentó al año siguiente –1806– con mayor éxito, precedida de una nueva obertura –Leonora III–, que enfatizaba el cariz del heroísmo algo más discreto en la primera versión. Pero casi diez años después de la primera Leonore, el compositor seguía adaptando sus arias pues los cantantes aún encontraban dificultades en ellas; y también consiguió que su amigo, el escritor y político Heinrich von Treitschke revisara el texto, lo que lo llevó a suprimir algunos números, como el dueto de Marzelline y Fidelio. Para una planeada representación en Praga, en 1808 Beethoven hizo más cambios y escribió una nueva obertura –Leonora I–. La función, sin embargo, no se llevó a cabo y, al igual que su protagonista, la ópera terminó por llamarse Fidelio, pues otro compositor trabajaba en su propia Leonore y ello podía dar pie a confusiones. Fue hasta 1814 que Beethoven presentó la versión final de Fidelio –con una cuarta obertura de nombre homónimo– en el Kärntnertortheater de Viena.

Cambios políticos, dificultades técnicas y opiniones de terceros tuvieron cierto impacto en la ópera, pero la mayor transformación vino del propio Beethoven. Para el director de orquesta británico John Eliot Gardiner, Leonore contiene la espontaneidad del compositor, entusiasta del movimiento revolucionario francés, que para 1814 se había transformado en un decepcionante episodio, lo cual reforzó otras ideas en Fidelio, principalmente la de la justicia. Es fácil suponer que la historia de Leonore-Fidelio, la fiel y valiente esposa, logró cautivar a Beethoven porque había mucho de sí mismo en sus personajes: el héroe, la esperanza, la libertad y el amor, valores e ideales que nunca le abandonaron.

 


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